El descuento de efectos

descuento-de-efectosEn primer lugar, llamamos efectos a cualquier documento de cobro: cheques, letras, pagarés y recibos. Todos ellos tienen características diferentes, por lo que optaremos entre unos u otros en función de nuestra operativa. El cheque, la letra y el pagaré están regidos por una legislación específica ( Ley cambiaria y del cheque) que les otorga ciertos privilegios en cuanto a garantizarnos el cobro ( acciones cambiarias). Por otro lado, los cheques son siempre pagaderos a la vista, podemos cobrarlos en cuanto los tenemos, mientras que las letras, los pagarés y los recibos pueden tener una fecha de vencimiento futura. Hasta que no llega esa fecha, no son exigibles.

El descuento consiste lisa y llanamente en anticipar los créditos que tenemos frente a nuestros clientes y que todavía no han vencido.

Dentro del descuento de efectos o descuento comercial, hay dos grandes familias:

  • El descuento de letras y pagarés (cheques no, porque son siempre pagaderos a la vista)
  • Descuento de recibos, que generalmente se conoce como anticipo de créditos.

El hecho de que existan estos dos grupos, se debe a que letras y pagarés tienen un tratamiento especial como hemos visto.

Para poder descontar letras y pagarés hemos de llevarlos físicamente a la entidad financiera que nos anticipa el dinero. En el caso de las letras no será necesario pagar los timbres que gravan la transmisión del crédito, ya que al adquirir la letra ya los pagamos. Los pagarés por el contrario, al ser emitidos de nuestra cuenta por el banco, han de pagar los timbres, salvo que lleven la clausula “no a la orden”. En este último caso y en virtud de esa clausula, el endoso (transmisión) sería el de un crédito normal, sin acceso a acciones cambiarias contra el emisor del pagaré, y por tanto no queda gravada fiscalmente su transmisión.

En cuanto al anticipo de recibos, ocurre justamente lo contrario: no hay que llevar los recibos físicos a la entidad financiera para su descuento. De hecho existe un fichero informático normalizado, común para todas las entidades, en el que se recogen todos los datos necesarios de todos los recibos (créditos) que yo quiero anticipar. Este fichero se conoce como cuaderno 58 y la práctica totalidad de entidades financieras admiten su envío por Internet.

En ambos casos, necesitaremos previamente formalizar un contrato con la entidad financiera de nuestra elección, para contar con el servicio de descuento y que recogerá las condiciones económicas del mismo. Una vez descontados las letras, los pagarés o los recibos, la mayoría de entidades permiten hacer ciertos cambios. Yo puedo descontar varios pagarés, con diversos vencimientos y puedo acudir a mi entidad y solicitar que se retire del descuento de alguno de ellos antes de que haya vencido. En el caso del anticipo de créditos, se pueden realizar algunas modificaciones más: puedo cambiar el número de cuenta donde está domiciliado el pago, e incluso puedo variar la fecha de vencimiento.