Descuento de pagares: lo que debes saber

Cada día más, las grandes empresas están optando por una forma de organización, que consiste en externalizar y subcontratar la mayor parte de sus trabajos. Por ejemplo, el reparto de El Corte Inglés se realiza en vehículos rotulados con su marca, pero en realidad pertenecen a autónomos que realizan el servicio y que, posteriormente cobran de El Corte Inglés mediante pagarés. Esos pagarés a su vez suelen tener vencimiento a 30 ó 60 días, con lo que los autónomos y profesionales que trabajan para estas grandes empresas, tienen después que buscar la liquidez que necesitan para realizar sus pagos. Esto se hace mediante el descuento comercial. 

¿Que es el descuento comercial?

El descuento comercial en general, consiste en una operación de crédito mediante la cual una entidad financiera (ya sea un banco u otra) nos anticipa el importe de un crédito no vencido, instrumentado mediante efectos mercantiles (letras de cambio, pagarés, recibos, etc), a cambio de la cesión o endoso de los mismos, a un precio determinado. Esto significa que cuando ostentamos un derecho de cobro frente a un tercero, podemos acudir a una entidad financiera y solicitar que nos anticipen ese dinero, a cambio de un precio, que generalmente consistirá en intereses sobre el total descontado por los días que nos anticipen el dinero, y comisiones.

Donde solicitar un descuento de pagares.

Generalmente en cualquier entidad financiera puedes solicitar un descuento comercial, no obstante hay entidades especializadas en estas operaciones y que sulelen ofrecer condiiones más ajustadas. Nosotros recomendamos solicitar información en Gedesco a través de su página web. Esta información es gratuita y nos va a servir de referencia para buscar y negociar con otras entidades. Actualmente Gedesco ofrece desde un 3,75% de interés nominal anual, que es realmente competitivo.

Tipos de descuento de pagares.

En concreto, en el caso de los pagarés, hay que distinguir el descuento de pagares “a la orden” y “no a la orden”. La Ley Cambiaria y del Cheque, otorga unas características especiales a determinados instrumentos de cobro (letras, cheques y pagarés), haciéndolos especialmente privilegiados. Estos efectos son trasmisibles, yo puedo pagar una deuda mía entregando un pagaré a mi favor a un tercero. Estos sucesivos endosos (transmisiones) están gravados por un impuesto (los timbres), que varía en función del importe nominal del efecto. Cuando yo incluyo una clausula “no a la orden” en el efecto, estoy renunciando a esos privilegios especiales de cobro y por tanto quedo exento del pago de ese impuesto. ¿Por qué no pongo entonces en todos los pagarés la clausula no a la orden? Pues porque al transformar la cesión de ese crédito especialmente protegido en una cesión ordinaria, mi crédito pierde fuerza, y podría tener más problemas a la hora de que me lo aceptaran para descontar.

En la imagen siguiente se puede apreciar como va creciendo, por tramos, el impuesto a pagar en función de la cantidad del pagare:

descuento-de-pagares-timbres

Como podemos observar hasta que el importe del efecto a descontar no es muy alto, los timbres en realidad no son muy gravosos. Lo que debemos valorar a la hora de un descuento de pagares son otros aspectos:

  • Tipo de descuento que nos aplican
  • Coste de formalización del contrato de descuento
  • Comisiones

Ejemplo de pagare con clausula “no a la orden”

 

pagare-no-a-la-orden